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La creatividad, la innovación y la seguridad alimentaria

¿Vos tenés conciencia de lo que significa que la ensalada de fruta que comés en Nochebuena tenga manzana como un ingrediente? 

Si estás en cualquier punto de Argentina, el origen más probable de esa manzana es el Alto Valle del Río Negro. Claro, esto no es lo que la hace excepcional: miles de toneladas de alimentos y materias primas se trasladan todo el tiempo desde la zona de producción a los destinos de consumo. 

Lo que debería sorprenderte es que esa manzana,  rica, dulce, crujiente, no fue cosechada ayer: ya tiene al menos diez meses desde el momento de la cosecha. 

¿Cómo puede ser que un fruto tan perecedero como una manzana pueda mantener sus propiedades prácticamente inalteradas durante nada menos que diez meses? Esto se debe a muchos factores: la variedad (no todas las variedades se comportan igual en poscosecha), el tratamiento a campo (fertilización, poda, sanidad), el momento de cosecha (si es demasiado temprano, la manzana nunca generará azúcares; si es demasiado tarde, estará sobremadura en poco tiempo); el tratamiento poscosecha (enfriado rápido a la temperatura justa, uso de productos para evitar proliferación de hongos y enfermedades fisiogénicas, ajuste de la atmósfera para realentizar su metabolismo, uso de retardantes de la maduración para evitar la acción de los gases que provocan la madurez); el empaque (cuidada manipulación, uso de envases adecuados para evitar los golpes); el transporte (refrigerado, claro, para no perder la cadena de frío).

La manzana que te comés en diciembre es una confluencia de saberes de muchas personas, y de muchas instituciones públicas y privadas: productores primarios, trabajadores de la fruta, profesionales del agro y la industria, empresarios del empaque, empresarios de servicios vinculados, el INTA, las universidades, los gobiernos, y un largo etcétera. Esta manzana implica un enorme agregado de valor para la economía regional y nacional. 

Y todo esto gracias a la creatividad y la innovación permanente, que han permitido concretar avances en el campo de la genética, la fruticultura, la logística, las comunicaciones. Hoy los investigadores, los profesionales, los empresarios y los consumidores tienen acceso a grandes volúmenes de información proveniente de todo el mundo, lo que les permite ir resolviendo problemas de manera cada vez más ágil y rápida. 

La creatividad y la innovación facilitan el alcance físico y económico de la población a los alimentos de alto valor nutricional. Con un direccionamiento ético permitirán acabar con la inseguridad alimentaria del país y del mundo.Esta creencia nos impulsa a estimular nuestras neuronas hacia la búsqueda de soluciones creativas e innovadoras. Nos gusta sumergirnos en la tecnología y aplicar todas las novedades a nuestro alcance. Nos sentimos parte de algo tan grande como esa manzana crujiente y deliciosa que comiste en tu ensalada de fruta de fines de diciembre.  

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